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۞ ͽ Afrodita ͼ ۞

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1 ۞ ͽ Afrodita ͼ ۞ el 18/9/2011, 3:58 am

Miyu

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Moderador
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Hola.

Me da mucho gusto inaugurar el subforo con este escrito que ha sido mi primer Fan Fic. Técnicamente se trata de un personaje "original", pero va aquí porque está situada en el mundo de Saint Seiya, con mitología mezclada entre la griega y algunos elementos que se mencionan en dicho animé... como sea... espero sea de su agrado.

Para comenzar dejo el capítulo 1, pero más adelante estaré editando el post para subir los restantes y les avisaré de las actualizaciones en este mismo tema.

Sin más preámbulo...

=========================================

~ AFRODITA ~

Capítulo 1:
El murmullo de voces lejanas arrullaba mi ánimo, el temblor de mis fibras impedía que mi consciencia durmiera. A través de los párpados cerrados, una luz aguamarina se posó sobre la obscuridad de mi meditación y una sensación de calor comenzó a crecer desde adentro. ¿Pudo ser el reflejo del agua en la cercanía?, ¿podía ser la expectación quemando?

—¿Narel? —escuché la voz confundida de mi padre, haciéndome abrir los ojos con prontitud.

Su desconcierto, cada vez menos intenso, pero más frecuente, me hizo darme cuenta de que otra vez estaba pasando eso. Le sonreí despreocupada y me acerqué a él, miré en sus cálidos ojos, en su viril y apuesto rostro, y me concentré en nuestro principal asunto.

—Estoy lista —intenté imprimir seguridad en mi respuesta, no obstante que estaba intranquila por varias cosas.

Eché un último vistazo en el alto espejo de aquellos vestidores, examinando que todo estuviera en su lugar, miré dentro del azul cobalto de mis ojos y vi en ellos una profundidad que yo misma desconocía, mi propia mirada me inquietaba. Disimuladamente acomodé los tirantes del traje de baño azul que sin recato se adhería a mi esbelto y, cada día más, voluptuoso cuerpo adolescente. La franja diagonal de color negro que cruzaba por mi pecho se elevaba en una onda que en ese momento me llenó de pudor, pues recordé que desde hacía un tiempo que mi mirada no era la única que se fijaba en esa parte de mi anatomía. Me enfoqué al frente y tomé aire, entonces noté que, al igual que el de mi madre, mi rostro comenzaba a tornarse fino y con ángulos suaves, aunque en mi caso, el clarísimo tono de la tez hacía resaltar el íñigo abismo de mis iris con un aspecto casi inhumano, semejante a la imagen de uno de esos míticos seres de la noche que se alimentan de sangre; y sin embargo, el cabello ligeramente ondulado, el cual caía hasta un poco más abajo de la altura de mis hombros, y tan claro como la nieve del Monte Cook, con sus mismos tonos azulados alojados en las sombras, irónicamente le daba a mi estampa una apariencia celestial… cómo lo detestaba, pues mientras que usualmente yo retiraba la vista de los reflejos lo más pronto posible, asustada de lo que allí encontraba, las miradas de los otros no dejaban de clavarse como alfileres en mi piel.

Sólo para olvidarme de aquella abrumadora idea, decidí poner de nuevo mi atención donde la merecía. Me di vuelta y le dediqué una sonrisa a mi padre, el respetado Sr. Teller, médico graduado y especializado en la Universidad de Auckland. Él era un reconocido hombre de la comunidad, un ejemplo, pero para mí era aún más, era la persona más amorosa y comprensiva que había conocido hasta entonces. Caminé a su lado y cruzamos juntos la puerta hacia la amplia zona donde la multitud esperaba.

Olí el característico aroma clorado del agua de la alberca y llené mis pulmones con su esencia, luego miré en derredor por el amplio complejo que alojaba a una de las piscinas olímpicas más famosas del país, descubriendo cómo los brillos del agua clara iluminaban traviesos los muros y el techo. Todo estaba dispuesto: las gradas llenas de ansiosos espectadores con sus esperanzas repartidas; a la derecha, una mesa adornada y vestida con el escudo de la Comisión Nacional de Natación, ya era ocupada por un grupo de maduros jueces con rostros enjutos; y en otro lado de la conocida alberca de 50 metros de largo, grupos de adversarios calentaban, usando sus propios colores. Sentí la pesada mano de mi padre sobre el hombro izquierdo y sólo atiné a echar un vistazo a la dulce sonrisa y la mirada serena que me dedicó, como mensaje de buena suerte, para entonces alejarse y unirse a la masa hambrienta de triunfos ajenos. Seguí sus pasos con la mirada, hasta que terminé por resignarme cuando sus labios se consolaron con el rojo ósculo que ya le reservaba una joven dama cuya edad y apariencia rebasaban por una década los míos.

—Señorita Teller, ¿por qué tardó tanto? La competencia está por comenzar, vaya a su lugar —la voz malhumorada de mi instructora se encargó de regresarme.

—Sí, sí —respondí en automático.

Caminé hasta el extremo de la alberca donde otras estudiantes avanzadas de nado esperaban, entre ellas había algunas amigas mías, otras eran de escuelas rivales. Había llegado el día para elegir quién ocuparía los puestos vacantes en la Selección Nacional para las Olimpiadas Juveniles y ese día solamente el mejor tiempo de mi categoría sería recompensado con el honor. Me había entrenado día tras días, durante tantos meses, años. Recordé por un instante los días cuando mi padre y mi madre me llevaban especialmente a la Piscina Infantil Grey Lynn, a pocos minutos de casa en Mount Eden. Fue en esas divertidas tardes que descubrí mi pasión por el agua, por su fluir, por su capacidad de hacerme sentir que no había límites, ni arriba, ni abajo, sólo el lugar al que yo quisiera ir.

—¿Por qué tan seria Narel? Relájate —me sorprendió la relativa rudeza de mi mejor amiga cuando pasó el brazo derecho sobre mis hombros, mientras con su otra mano comenzó a frotar mi cabeza. Era a penas un poco más alta que yo, pero no había desarrollado los mismos atributos físicos que me estaban alejando abismalmente de las niñas; y sin embargo, su lacio cabello castaño y mirada de miel, le daban su propia magia. Continuó—: ¿Cómo puedes aventarte al agua con este cabello largo? Sólo quieres que te envidiemos.

—Déjame Eliane. No digas tonterías —repliqué remilgosa y me zafé de su agarre, entonces, con ambas manos tomé ritualmente el aludido mechón de cabellos, recogiéndolo con una cinta que siempre tenía conmigo, luego me coloqué el gorro elástico, pero Eliane me seguía mirando con su instígante sonrisa—. ¿Qué?

—Incluso con esa cara de pocos amigos te sigues viendo linda —me dijo el tan ensayado cumplido que casi siempre conseguía ruborizarme, como en ese instante—. Ryan debe estar muy feliz.

—¡¿Qué… Ryan?! —exclamé un tono más alto de lo prudente y mi sonrojo creció hasta quemarme la cara—. ¿Vino? Pero dijo que no podría… ¿dónde está? —miré hacia el publico con desesperado escrutinio.

Mi amiga rió divertida y puso una mano en la cadera.

—Allí —señaló con su otra mano hacia un punto en lo alto de las gradas.

Ryan, al igual que Eliane, había sido uno de mis mejores amigos de la infancia y yo había vivido eternamente enamorada de él, aunque jamás me atreví a dar el paso, a pesar de que él parecía mostrar la misma emoción que yo, simplemente no me atrevía a enfrentar un cambio en mi armoniosa vida, aún así, era bello sentir el interminable cosquilleo que su cercanía me causaba. En esa ocasión, el rubio cabello del objeto de mi afecto no sólo lo delató entre esa multitud, también le daba ese aire de sol que me calcinaba. Cuando mi vista encontró la suya, del color del prado, y sus delgados labios formaron esa sonrisa tan amplia… en ese momento… mis piernas flaquearon.

—El Comité Nacional de Natación de Nueva Zelanda, reunido hoy en The Olympic Pools and Fitness, con sede en Auckland, comunica a todos los asistentes que la competencia para seleccionar a los atletas que formarán parte de la Selección Nacional Juvenil, dará inicio en este momento —fue el aviso que una aguda y melodiosa voz dijo por los altavoces dispuestos en el entorno del complejo—. En primer lugar, la competencia para damas entre 14 y 17 años. Se les pide a todas las participantes que tomen sus marcas.

E inesperadamente, Eliane usó su poco tacto para darme una brusca palmada en la espalda, que me hizo dar un paso al frente.

—Vamos soñadora. Eres la mejor. Estoy segura de que tú lo conseguirás… y Ryan te va admirar todavía más —remató con tono pícaro y me guiñó el ojo con complicidad.

Con eso se avivó el calor que el sólo nombre de mi enamorado hacía nacer en mi cara, por lo que inmediatamente sacudí la cabeza, tratando de deshacerme de la sensación. Aflojé los músculos un poco mientras me dirigía al carril, pero no me era fácil concentrarme, llegué frente al número cuatro y tomé una honda respiración, subí al banquillo y adopté posición. Mi corazón contaba por dos cada segundo de la cuenta regresiva, ¿latía tan rápido por la emoción de la competencia o por esos ojos verdes?

Escuché las instrucciones que automáticamente obedecí sin siquiera meditar. Los dedos de mis pies se posaron en el borde y reposé sobre ellos los dedos de las manos. Mientras estaba allí inclinada, mirando las ondas del agua con el ceño fruncido, mi corazón latió aún más aprisa, si es que eso fue realmente posible, y noté cómo mi reflejo comenzó a transformarse en el bello rostro de mi admirador, suplantándome. Un conocido calor en mi pecho brotó una vez más, al tiempo mismo que el silbatazo marcó el inicio de la carrera, me lancé hacia el frente con toda la fuerza de mis piernas y ondeé el cuerpo en el aire para terminar entrando con pulida técnica al agua, la cual jamás me había opuesto resistencia. “Mírame Ryan… como yo te veo… mira quién soy…”, mi pensamiento divagó y hasta sentí su fluir como una energía que recorrió mi interior a la par de la veloz caricia del agua por la que me desplazaba, hasta que, cuando la calidez en mi pecho fue plena, ésta pareció emanar por mi piel en la forma de un tenue brillo del color del mar de la bahía y formó un halo que me envolvió, flotando ligero en torno a mí. Era la extraña luz que tantas veces había desconcertado a la gente cercana, como lo había hecho hacía un momento en los vestidores cuando mi padre fue a verme, “… otra vez… no…”, susurró mi pensamiento, y así, la ansiedad que dicho fenómeno me generó fue la misma que le dio fin. Fue incluso el titubeo que me retrasó valiosas fracciones de segundo y que luego de recorrer los 200 metros establecidos, me hizo tocar la pared después de que otras dos manos lo hicieran, “¡maldición!”.

Las imágenes del mundo enmudecieron y se volvieron borrosas cuando el tiempo casi se detuvo, vi a todos esos títeres moverse tan despacio, agitados sin sentido en las gradas, y mis células a disgusto por eso se tornaron lentas. El abrazo de Eliane quedó en intento cuando me giré dándole la espalda y vi mi propio cuerpo desde un plano superior cuando salí del agua con ausente expresión. Tomé una pequeña toalla, cuya textura no fui capaz de reconocer, simplemente algo en mí se había ido, aún cuando mi humana forma cumpliera su ritual. Luego de no sé cuántos segundos o minutos, gradualmente escuché de nuevo, eran unos murmullos lejanos a los que se les sobrepuso esa familiar voz…

—… zaste mucho —empecé a comprender las palabras de mi amiga, quien ya estaba a mi lado—, eso es lo que importa. Tal vez luego…

—¡Cállate! —respondí irascible y espontanea, presa de una ira absolutamente visceral, al darme cuenta de sus inútiles palabras. No sé quién habló por mí, pero aún sintiendo como si mi voz me fuera ajena, no me contuve—. ¡¿Tenías que mencionar a Ryan? Hiciste que me distrajera…! —tampoco supe cómo, pero la misma calidez que me daba pensar en mi Adonis, se convirtió en un fuego que creció de prisa por mis entrañas, hasta salir feroz por la boca—. ¡No entiendo cómo puedes ser mi amiga si siempre dices cosas fuera de lugar… déjame en paz!

Su cara desconcertada no parecía entender lo que dije, o por qué lo dije, me miró con los ojos bien abiertos y la quijada desencajada. Yo ya no supe qué más decir aunque el coraje seguía vivo, sólo le miré con dureza antes de darle la espalda, abandonándola en medio de ese grupo de odiosas chicas.

... y gracias por leer. ^^


__________________________

Nota: Los símbolos en el título de este tema nada tienen que ver con una ideología, religión, secta, cacería de brujas, ni nada similar u opuesto, simplemente me gustaron las formas del sol y la luna, que es llanamente como yo las asimilo... de nuevo, gracias.

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2 Re: ۞ ͽ Afrodita ͼ ۞ el 19/9/2011, 11:46 am

mimi pink

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Novato
Novato
Madre mía, no puedo entender cómo una simple competición de natación ha podido absorberme de esa manera. Qué envidia, ojalá yo pudiese escribir así.

Me gusta mucho esa atmósfera de misterio que creas desde el principio del capítulo y, aunque he leído que sueles añadir datos que ya se han usado en otros relatos (o al menos eso entendí) a mí me es bastante impredecible, de hecho no me imaginé que fuese a competir hasta que mencionaste el olor del agua de la piscina.

Narel parece un personaje bastante interesante con un carácter fuerte, pero me imagino que eso forma parte de la manera de ser que tiene en el relato del cuál la has extraído. No puedo opinar sobre ella porque no puedo compararla con la que aparece en la otra historia, pero sí puedo decir que es un poco extremista, aunque por ahora me cae bien.

Y eso es todo, sigue escribiendo, me tienes con los ojos pegados a la pantalla x3

Ja ne!! ^-^

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3 Re: ۞ ͽ Afrodita ͼ ۞ el 20/9/2011, 4:58 am

Miyu

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Moderador
Moderador
Hola Mimi Pink. Gusto en saludarte. ^^

Gracias por haber leído y por comentar. Me siento gratificada de que te haya gustado, pero a penas es el comienzo, espero poder mantener tu atención en lo que resta de la historia.

Como me leíste en otra parte, yo me considero una amante de los clichés, de las historias con finales felices y eventos predecibles, aunque eso no significa que me guste ser aburrida, al contrario, me gusta la acción, la aventura, y muchas cosas más, y en verdad espero poder transmitirlo más adelante (y no sedarlos en el intento xD ), pero la opinión final será de los lectores.

Sólo haré una pequeña aclaración. Narel es un personaje mío, no lo extraje de ningún otro lado, y por consiguiente su carácter también es mío... bueno, no el mío =P , yo soy más... em... serena(?). Lo que quise decir en la presentación es que mi historia (como se verá más adelante, pero no en el siguiente capítulo) tiene algunos elementos extraídos de Saint Seiya (como el "cosmos" y otras cosillas que verán), pero son mínimas y son la única razón por la que he catalogado a "Afrodita" como Fan Fic (así que no esperen ver al Pegaso, ni al Dragón, ni al Fénix... aunque no hubiese sido mala idea incluir a este último *¬*).

Creo que es todo lo que tengo que decir por ahora. Espero que te siga agradando mi trabajo Mimi Pink, así como a los demás. Estaré leyendo sus comentarios y opiniones.

Ciao.

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4 Re: ۞ ͽ Afrodita ͼ ۞ el 21/9/2011, 11:59 am

Pequeña gran Miyu, un placer poder leerte de nueva cuenta y un honor el que inagures está seccion y como prometi hacerlo, aquí me tienes despues de haber dado lectura listo para darte mi opinion.

Veamos que se puede decir, que me facina tu redaccion, es impecable, me gusta mucho tu manejo del lenguaje, tu capacidad descriptiva en cuanto a las emociones del personaje se refiere es por demás muy buena, todo esto lo haces muy bien, felicidades.

Ahora profundisando mas me gustaria señalar algunos puntos y aunque en algunos de ellos entiendo que la razon puede provenir del para que escribiste este fic, osea con que motivo, tampoco lo quiero tomar muy en cuenta, pues aquí lo presentas al publico en general que no sabe para que fue escrito y por ende, tal vez fuera pertinente revisarlo y modificar ciertas cosas, por gusto o nececidad.

Bueno primero lo que mas llama la atencion es tu personaje principal, digo y es que como no hacerlo si todo este primer capitulo es ella, enteramente ella, y si bien me gusta mucho como lo presentas y describes y el cuidado en los detalles incluso como tu narrativa logra volverse sensual de 0 a 100 en tan pocas palabras, es muy bueno, creo que la narracion total del capitulo acomodaria mas viniendo de la voz de un narrador en tercera persona que del mismo personaje, tu manera de escribir es muy, ammm, Miyu, grita Miyu a viva voz, si bien como dices el personaje puede tener una personalidad distinta, la manera en que habla al narrarse, no en los dialogos, exuda Miyu por todas partes y esa manera de hablar, tan Miyu (XD), definitivamente no acomoda en un personaje de entre 14 y 17 años, no encaja, por mas maduro que se pueda ser a esa edad, y esta discordancia entre la voz interna y la edad y caracteristicas del personaje le resta credibilidad al mismo, si fuera un narrador externo el que hablara de esta manera resultaria mejor o en todo caso cambiar la narracion para que se adapte de mejor manera al personaje, para que alla consistencia en el mismo.

Ahora siento el capitulo algo inconcluso, como que le falta exponer mas para ser un primer capitulo y digo, no es que la idea que narras este sin terminar, si no que no le dice mucho al lector, si lo pusieramos en palabras tremendamente sencillas, seria algo asi como joven meditabunda con cualidades poco naturales para la especie humana nada una competencia, queda en tercer lugar debido a un suceso extraño, y entonces que mas? lo tremendamente adornodo de la narrativa pierde un poco su sentido cuando esta no nos presenta mas cosas, sobre todo en este caso que lo que escribimos es un fic, novela, como gustes llamarlo, donde el sentido principal es a mi parecer, contar una historia, y nos quedamos con el hecho de que si bien el capitulo uno nos presenta a nuestro perosnaje no lo pone en ninguna situacion en particular que paresca va a llevar mas, no nos deja entrever mucho, creo que porias haber agragado algo mas, no necesariamente parrafos y parrafos mas, que no se trata de contarlo todo de golpe en el principio, si no un algo que nos abriera la puerta de que sucederan mas cosas despues del fracaso inesperado y la molestia que este le causa.

Espero haberme explicado adecuadamente, muchas veces doy vueltas demás intentado decir las cosas, mala costumbre, pero bueno, estare pendiente de ver como se desarrolla esto y será un gusto poder leer la continuacion de tu trabajo, como suelo hacerlo cierro diciendo que esto no representa mas que la idea y forma de ver de un panda toma lo que consideres util y desecha lo demás, aguardare con ansias el siguiente capitulo.

Saludos


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