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Suspicious Minds Primera Parte: Levítia

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Bien, he aquí una historia que comence no hace mucho con la intencion de hacer una especie de miniserie,osea que es algo corta, esta dividida en 7 partes, la habia abandonado francamente por algo de flojera, pero ahora quiero retomarla y compartirla aquí en el foro, como siempre un agradecimiento a todo aquel que tome parte de su tiempo para leer y apoyarme con sus comentarios, espero este escrito sea de su agrado.

Saludos.

Suspicious Minds

Primera parte
Levítia

Escena 1
"WE´RE CAUGHT IN A TRAP, I CAN´T WALK OUT, BECAUSE I LOVE YOU TOO MUCH BABY"


Mientras miraba su reflejo en la superficie del agua de aquella fuente, su mente estaba en blanco, todo a su alrededor pasaba desapercibido, las calles aledañas que convergían en aquella pequeña plaza estaban silenciosas, había unos cuantos faros encendidos a su alrededor y el frío viento de invierno se colaba entre las hojas de los arboles que rompían el silencio del lugar al chocar unas con otras empujadas por el mismo.

Aquel cuerpo permanecía inmóvil en el empedrado piso de la plaza, el abdomen abierto en canal y los ojos desencajados con la boca abierta, aquel ultimo grito de dolor capturado para siempre en el rostro de ese pobre desdichado que yacía en un charco de su propia sangre.

-Vámonos de aquí, tengo sueño, ¿cuanto mas piensas quedarte ahí como un tonto? a veces en verdad no te entiendo, ¿ Artemis, me estás escuchando? - aquella pequeña niña permanecía a un lado del cadáver cuidando no ensuciar sus brillantes zapatillas con la sangre; tenia apenas 7 años, su largo cabello negro descansaba sobre su pecho en una trenza sujetada al final por un moño de color violeta, llevaba puesto un vestido bastante sencillo del mismo color del moño y que caía hasta sus tobillos, un abrigo pequeño color negro, guantes de piel y una boina negra, sus ojos no ocultaban su enfado al ser ignorada.

Cuando aquella gota de sangre que escurría de su rostro golpeo la superficie del agua y por un momento distorsionó la imagen de su reflejo, a él le pareció ver la cara de un demonio riendo burlonamente, un demonio que lo miraba con sus propios ojos, solo la sensación de ella tirando de su abrigo lo pudo liberar de aquella nefasta y a la vez profética visión

-Dios, eres un desastre, toma limpia tu rostro y vámonos, esta noche no queda nada mas por hacer, así que sera mejor que descanses- mientras le tendía un pañuelo blanco que había sacado de entre sus ropas la pequeña observaba al cadáver con inquietud.

-¿Crees que lo haya enviado alguien, o habrá actuado por su cuenta? tu fama crece cada vez mas, pronto no nos sera posible pasa desapercibidos - Artemis fijó su vista también en el cadáver después de haber enjuagado su rostro con el agua de la fuente y limpiado con el pañuelo que la pequeña le había dado.

-No lo se, no dijo mucho, es probable que sea un asesino, llevaba tres días siguiéndonos, un guerrero no actúa tan sigilosamente.

Después de volver a colocarse los guantes y cerrar aquel largo abrigo cubierto de broches y cintos por todas parte Artemis limpio su espada y la volvió a colocar en su funda a sus espaldas, sus facciones eran duras, pequeñas cicatrices cruzaban su rostro aquí y allá, el cabello negro y desordenado cubría parte del mismo.

-Ven Poulette, es hora de irnos - al extender su mano hacia ella la niña solo sonrío y comenzó a caminar sin hacer caso al ofrecimiento de Artemis, siempre se portaba así con él, como si no le importara, su actitud siempre era la de una niña malcriada.




Escena 2

"HERE WE GO AGAIN, ASKING WHERE I´VE BEEN, YOU CAN´T SEE THESE TEARS ARE REAL I´M CRYING"


La música era lo único que percibía con claridad en toda la habitación, desnuda y tumbada sobre la cama apenas reparaba en aquel corpulento hombre que se movía encima de ella, no notaba su acelerada respiración ni prestaba atención a sus manos que apretaban con fuerza sus pechos, estaba totalmente drogada, era la única forma en que toleraba el sexo después de haber sido violada por su padre a los 12 años.

Michelle tenia 19 años y desde los 13 cuidaba de si misma, a los diez había perdido la fe en dios después de que su padre matara a golpes a su madre enfrente de ella, su cabello de un rojo brillante caía hasta sus hombros y enmarcaba el color miel de su mirada, viviendo en las calles desde temprana edad estaba acostumbrada a la perturbadora vida que la ciudad de Levítia llevaba oculta entre una capa de normalidad, para ella eso era perfecto, ocultaba los asesinatos que cometía hasta ese momento sin ninguna razón aparente, a veces por simple diversión otras tantas llevada por un violento instinto que la guiaba desde pequeña, hasta que aquel hombre la contrato para hacer lo que mejor sabia, matar.

Aquel no era un trabajo de rutina, su compañero que ahora dormía tumbado a su lado era uno de los cuatro lideres criminales del bajo mundo en Levítia, y además de ser poderoso por su posición y dinero, era un guerrero formidable que había conseguido su ascenso al poder por medio de la espada y el plomo, todo intento de asesinato en su contra había fallado, incluso ella había fracasado en un par de ocasiones, afortunadamente sin ser descubierta.

Sin embargo, él no pudo reconocer a la muerte en aquella escultural mujer la tarde que se presentó ante él y su gente en aquel bar, ahora era demasiado tarde, normalmente se tomaría su tiempo y desmembraría el cuerpo manteniéndolo vivo el mayor tiempo posible y deleitándose de los gritos de dolor, pero últimamente no tenia tiempo de llevar a sus presas a su guarida, ni de disfrutar su trabajo, así pues se levantó sigilosamente y busco sus zapatillas, la música seguía sonando, no podía darse el lujo de intentar esconder algún arma, siempre la revisaban; fue un golpe seco con el tacón de aguja en la nuca de aquel tipo, un solo golpe bien colocado, miró la sangre brotar lentamente de la perforación por un rato, el efecto de las drogas la hacia brillar como una luz de neón en la oscuridad.

Pasado un rato buscó sus ropas y después de vestirse miró por la ventana hacia la plaza que estaba enfrente del edificio donde se encontraban, dos hombres estaban de pie junto a la fuente y parada detrás de ella observaba los hechos una pequeña niña que sonreía de manera maliciosa, Michelle conocía a uno de ellos, era un asesino que su jefe utilizaba de vez en vez, se habían encontrado en alguna ocasión, aunque no recordaba su nombre, solo sabia de él que era un maestro con los cuchillos así que le pareció raro verlo encarando a una presa de frente, eso lo ponía en desventaja, el otro un joven de unos 22 o 23 años, sujetaba con las dos manos una larga y delgada espada y aunque en apariencia su rostro se veía calmo ella pudo percibir la ansiedad del guerrero ante el combate en él, de pronto y sin previo aviso la mano del asesino hizo un rápido movimiento y cuatro cuchillos salieron volando en dirección al joven de la espada, pero este no se movió, entonces fue cuando Michelle pudo sentir aquella sensación extraña, un cambio en la atmósfera, algo que no estaba bien, los cuatro cuchillos que ella estaba segura debían haber dado en el blanco salieron despedidos en diferentes direcciones como si se estrellaran con una barrera invisible justo en frente de aquel joven, aquella energía poderosa y oscura provenía de la niña que seguía observando los hechos con risa burlona, entonces fue solo un segundo pero fue suficiente para helar la sangre de Michelle y obligarla a retirarse inmediatamente de la ventana , aquella niña la miró, poso sus ojos en la ventana donde ella se encontraba y le dedicó su perversa sonrisa.

Había sido una noche agitada y era mejor comenzar a moverse, que o quien era esa niña, seria mejor no averiguarlo por el momento, aún tenia que escabullirse del pequeño hotel sin ser vista y ocultarse por un tiempo, en cuanto la noticia de la muerte de uno de los cuatro lideres se diera a conocer ella se convertiría en una de las personas mas buscadas en toda Levítia, por lo menos hasta que su jefe asumiera el poder de la facción ahora desocupada, lo cual no tomaría mucho tiempo, ya que era el hermano menor del líder fallecido.


Escena 3
"WOULD I STILL SEE SUSPICION IN YOUR EYES?"


Entre las 4 o 5 de la madrugada había comenzado a nevar, ahora eran las 10 de la mañana y a Mikel le hartaba tener que estar parado en el frío perdiendo el tiempo, era obvio que no iban a resolver nada, la anciana que había dado con el cuerpo a un lado de la fuente seguía molestándolo con que le diera alguna recompensa por haber informado.

-¡¡Señora lárguese!! o ordenare que se la lleven por vagancia - estaba desvelado y agotado, su abrigo de un café obscuro le cubría todo el cuerpo, el cabello despeinado y la barba desalineada denotaban su despreocupación por su imagen, rasco su cabeza mientras encendía un cigarrillo.

Ese era un caso mas que no tenia sentido investigar, los duelos en Levítia eran cosa común, era una ciudad dura y desde hace mucho cualquiera era libre de portar un arma y hacerse justicia por su cuenta, las fuerzas especiales para las que él trabajaba eran una burla, todo mundo sabia que la ciudad era controlada por el crimen, él solo se había unido a ella porque albergaba la esperanza de que le ayudara a encontrar a alguien que perseguía hace años y que lo ultimo que sabia de él era que se encontraba en Levítia, pero pronto había descubierto su error y estaba por abandonarla y seguir la búsqueda por su cuenta.

-Ella estuvo aquí, no es fuerte pero estoy seguro que es su presencia, esta vez llegamos a tiempo - la voz del niño que estaba arrodillado a un lado del cadáver y la noticia que le daba lo hacían estremecer.

-¿Estas seguro,Donovan? - el niño asintió con la cabeza, tenia 8 años, el pelo negro y una mirada tierna, una enorme bufanda cubría su cuello y parte de su rostro, las manos cubiertas en guantes de tela y un pequeño saco color negro, nadie mas de aquel grupo de fuerzas especiales se atrevía a acercarse a Mikel cuando Donovan estaba con él.

-Si, estoy seguro, mi hermana Poulette estuvo aquí.

-...Artemis - Mikel balbuceo aquel nombre lentamente.

-Entonces ¿crees que podamos seguir por nuestra cuenta ?- Donvan se levantó y guardó silencio por un rato -

-Lo que sea que ellos estén buscando se encuentra aquí, he visto el futuro y se que a llegado el momento, no se cual sera el resultado pero nuestros caminos se encontraran aquí, hay algo especial en esta ciudad, algo que no logro comprender pero que sentí desde que llegamos, Levítia será el escenario de la batalla que esta por llevarse acabo.

Mikel miró a su al rededor, el resto del equipo de fuerzas especial seguía entrevistando gente, gran perdida de tiempo, si alguien había visto algo no lo diría, pero para él ya no eran necesario.

–Ven Donovan, es hora de irnos– el niño asintió con la cabeza, todos los miraron mientras se perdían en una calle, pero nadie intento detenerlos, algunos incluso se sintieron aliviados de verlos partir, misteriosas muertes habían ocurrido desde su llegada, como si fueran mensajeros de la muerte.

Levítia, una ciudad enclavada en los mas oscuros sueños, donde distintos tiempos convergen y se entremezclan creando un lugar amorfo, donde la espada y el plomo de las balas dictan las leyes, la suciedad de una sociedad moderna mancha el antiguo honor del guerrero que empuña la espada por ideales rotos, o tal vez por mezquinas pretensiones, las personas no son lo que parecen y la linea que separa el bien y el mal es casi imperceptible.


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Hi! Bueno ya me pase a leer, recordaba casi todo debo decir, aunque esta vez se me hizo mas corto el capitulo y mas ameno por usar lentes para leerlo xD, muy buen capitulo Kuma-san, buena descripcion del ambiente agobiante de dicha ciudad y de la pequeña introduccion de los personajes, espero seguir leyendo los demas y que le gane la carrera a la vagancia y se ponga escribir los proximos, adiooos!.

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